Cómo usar un atado
Abre una ventana o puerta. El humo necesita por dónde llevarse la energía estancada.
Enciende Sostén tu atado en un ángulo de 45° y acerca la llama a la punta. Déjala encendida por 15-20 segundos hasta que las hierbas prendan bien.
Apaga la llama con un soplo suave. Verás cómo la punta queda encendida en brasa y comienza a soltar humo aromático.
Camina lentamente por cada rincón de tu hogar. Puedes usar tu mano o una pluma para guiar el humo hacia las esquinas, detrás de puertas y en los espacios donde sientes energía pesada.
Mientras lo haces, repite mentalmente o en voz alta qué deseas soltar o qué energía quieres invitar. El ritual es tan poderoso como tu intención.
Cuando termines, presiona la punta encendida contra un plato de cerámica, concha de abulón o superficie resistente al calor. Asegúrate de que quede completamente apagado.